martes, 9 de diciembre de 2008
Caos
Ser, devenir en este estado de miedo agudiza la polarización binaria entre el ser-sujetado que somos y el devenir de nuestra singularidad. Nos quedamos en el entre-medio de permitirnos el acontecimiento que en medio de fuerzas desordenadas aparece como una ventana al vació, como una línea de fuga y a la vez nos aferrarnos a lo identitario, al “sujeto encarnado” que somos, al “Yo” cristalizado del lugar- tiempo. Este es el miedo, este el temor, a que lo caótico nos desintegre, nos deje flotando en un limbo.
Reinventarse dentro del caos es parodojar, es alejarse de lo dicotómico que nos escinde, que captura al ser que deviene, es desterritorializarse, es seguir las líneas de fuga que rompen con el plano estratificado y las líneas duras, es “esquizofrenizarse”
No "somos" algo fijo, inamovible, determinado,ireductible, sino que "vamos siendo" conformándonos y transformándonos y a la vez generando también movimientos, efectos.
Salirse del sujeto-sujetado, , ser predicado.
La lógica del verdadero ser es el agenciamiento, el devenir, el vincularse. “Atravesamiento” no “trasvasamiento”, no la vaguedad, lo inocuo, sino lo metamorfoseado, la afectación.
Cuando salimos del hechizo dualista nos enfrentamos al vértigo de la complejidad que nos generan las paradojas, lo que aparece por entre lo que se cuenta, por entre lo que se actúa, por entre lo que se muestra, devienen lo caótico y la velocidad de las fugas.
El largo adiestramiento en el pensamiento dicotómico nos hace creer que si el conocimiento no es certero y absoluto vamos a caer en el abismo del sisentido.
Bernett Pearce dice: “no se puede cambiar de paradigma sin atravesar un terremoto”.
El paradigma está allí, en la historia, en la escena, en el recuerdo de la imagen representacional, hay que animarse a romper lo mítico en esa historia, romper corazas y correr máscaras encubridoras. Discurrir por entre medio, es también desterritorializar ese mapa y ser cartógrafo en el nuevo trazado. El caos es el estallido, partículas, líneas, flujos, el bing bang escénico está allí, algo va a surgir. Ser cuerpo sin órganos, devenir, agenciar, contagiarse.
Armamos con otros nuestra propia mitología y nuestra pequeña tragedia… transgresora, desintegradora…esa, en donde las pasiones son deseos sin captura, rompiendo mitos y misterios, desafiando a los Dioses y sus designios. No hay le, no hay orden que domine el arrebato de lo que no puede detenerse… no hay razón que ejerza su poder sobre la piel, sobre el cuerpo, sobre las fuerzas activas y libres de nuestra inmanencia.
Entrar y salir de nuestro propio territorio para poblar el territorio del otro, nuestros contornos son siempre flexibles, permeables, no hay temor de ser invadidos, expansivos, no buscamos colonizar, dogmatizar, ejercer el poder del mas fuerte, solo buscamos recorrernos, poblarnos de nuevos sentidos…
Salimos y entramos en un flujo constante, creciente de vibraciones y resonancias, de percepciones y afectaciones mutuas, de contacto y alejamiento, en donde la confusión excita, y propone, en medio de este caos sólo gobierna el fluctuar del sin sentido, de la locura que paraliza y que libera…
No hay límites de encierro; hay fronteras blandas, bordes abiertos que permiten la posibilidad de que aparezca siempre lo inesperado, lo incertero, y allí…. En ese discurrir, atravesarnos… como cuerpos sin órganos, como almas errantes, pasar…. Y no quedarse… y armar el mágico recuerdo de lo atemporal, de lo que queda por sobre lo dado, de lo que siempre perdura irremediable.
Ser esto y aquello, y nada tangible, nada estratificado ni concreto… tierras abiertas, sin cercos ni alambrados… somos cuerpo a cuerpo, nos detenemos… nos fugamos….
Creamos, juntos… siendo… siempre siendo… ni lo uno, ni lo otro, lo múltiple, nuevas lógicas de sentido haciendo… construyendo la posibilidad de lo eternamente accesible, como un devenir por la vida, manteniendo la constante eventualidad del viaje, como un impulso, abriendo, avanzando…
Intentamos juntos… somos juntos, una puesta en acción de la fusión de lo heterogéneo, lo diverso, lo aleatorio…
.
Ser siendo… constantemente siendo…. No hay pertenencia, hay agenciamiento, muchas posibilidades, todas….. nos unen, nos separan…
Ser sin perdernos…. Sin opacarnos, sin asfixiarnos, sin oprimirnos….solo contagio, no casamiento, no imitación…. Acontecimiento, devenir.
Graciela González
lunes, 1 de diciembre de 2008
Miedo

No se puede jugar a medias;
si se juega - Se juega a fondo.
Para jugar bien hay que apasionarse -
para apasionarse hay que salir del mundo de lo concreto.
Salir del mundo de lo concreto es intoducirse
en el mundo de la locura.
del mundo de la locura hay que aprender a
Entrar y salir...
Tato Pavlovsky
Si uno no puede jamás salir de lo concreto y entrar en la locura muere...
Si uno se queda en la locura y no vuelve jamás a lo concreto, muere...
Pero nadie debería no animarse al jamás, no animarse a jugar....
domingo, 30 de noviembre de 2008
"Encuentro"

Deleuze dice en Diálogos: ( A propósito de su labor conjunta con Felix Guattari)
“Yo trataba de describir un cierto ejercicio del pensamiento, pero describirlo aún distaba mucho de lo que se supone ejercerlo, gritar “viva lo múltiple, no supone ni muchísimo menos hacerlo…. Pero de pronto con Félix, todo eso devenía posible, incluso si fallábamos. Solo éramos dos, pero lo que contaba para nosotros no era tanto trabajar juntos como el hecho extraño de trabajar entre dos….
Bodas contra natura, evolución a-paralela, de binguilismo y de robo de pensamientos.
No trabajamos, negociamos: lo que Félix me decía yo lo comprendía y podía utilizarlo seis meses más tarde…
La evolución no paralela no se hace entre personas, se hace entre ideas, cada una desterritorializandose en la otra”
“Ni reunión, ni yuxtaposición, línea quebrada que pasa entre dos, proliferación, tentáculos.”
“Un encuentro quizás sea como un devenir, o que unas bodas”…. Un único devenir que no es común para los dos, puesto que nada tienen que ver el uno con el otro, sino que está entre los dos, que tiene su propia dirección, un bloque de devenir, una evolución a paralela. … “Algo que esta entre lo dos, fuera de los dos y que corre en otra dirección”
Explicar la epistemología Deleuziana, resulta engorrosa y compleja. El nivel de condensación de cada término, de cada idea, de cada expresión, para quien aún no se ha aproximado a su lectura puede resultar ergo confusa.
Estos párrafos seleccionados del libro “Díalogos” hablan de devenir, de agenciar, de heterogeneidades…
Las elegí como introducción para compartir este pequeño texto que muestra de que manera son pensadas, y puestas a rodar, como las imágenes de cada escena, sonando como la música… tartamudeando…. Muchas de las palabras que compartimos en este espacio.
Con Mariano, el otro “Ser en fuga” no escribimos juntos, no estudiamos juntos, y ambos producimos a – paralelamente lo que volcamos en esta página. Sin embargo hay un devenir… un efecto… un Y que se produce en el “entre” lo que ambos escribimos, hay un Y que suma, que abre a la multiplicidad.
mariano nahuel laniaLoading...
Nov 29 (2 days ago)
”Sobre el texto publicado por Seres en Fuga: “Des sujetarse”
-Hola Gra, esta muy bueno el texto, cada día mas deleuciana...
“es muy potente, se nota que usas un vocabulario ajeno, pero la composición es singular
Guattari habla de heterogénesis, como la idea de que nada surge de una hoja en blanco
sino de algo barroco, de la multiplicidad, y allí surgen composiciones nuevas
una cosa nomás: "la lógica del verdadero ser" me parece que es una frase muy
fuerte, entiendo a donde apunta, pero a Deleuze ( y a mi también, ja) no le
importa lo verdadero, siempre se trata e ficciones, simulacros, creaciones
lo verdadero remite a la objetividad, la representación, a Dios a lo trascendente y no a lo inmanente
solo mitos, saber que siempre es una mentira, porque todo es creación incluso el totalitarismo
besos!
Y yo, compañero del pensar, después de quitar el término del texto, que no era más que eso, “la captura de un significante” y no el devenir del pensar, te respondo (cada día más deleuziana, jaja)
“Una palabra, una musiquilla, una historia, una línea, llaves en el viento para que mi mente huya y proporcionar a mis cerrados pensamientos una corriente de aire fresco”
Graciela Gónzalez
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Lugares estancos

En un grupo de psicodrama una mujer cuenta que teme a los lugares con mucha gente, y que la perturba un permanente dolor de cabeza: dibuja un pueblo tranquilo, y expresa como deseo: “Que todo siempre siga igual”. Ese deseo aparece capturado, en el plano de representación, no como fuerzas, no maquinando, sino deseando la quietud, no enterarse de que se está en el aire, de que el tiempo se abre al misterio. Se cierra a la capacidad de ser afectada, tocada, dejando así a lo real, bajo la sombra.
Una sombra que habla de captura, de líneas duras, de un “yo cristalizado”.
Ella es un sujeto encarnado, una identidad sin mutación. Su narrativa habla de su emocionalidad, de su modo de agenciar con el otro. Las cosas son lo que son, es lo que es, certezas, seguridades, estructuras, casilleros, este el muro de su castillo.
Otra mujer presta una escena donde alguien le saca su lugar en una clase de gimnasia, y dice: “ mi lugar es mi lugar, yo siempre fui así”,
- ¿Cómo?
- Así lo mió es mió, mi lugar es mi lugar.
Sobrecodificación, portación de credencial identitaria, ausencia de lo larvario. El cuerpo sin órganos aparece canceroso, la expresión de la potencia esta inhibida. Se afirma y confirma negando la diferencia,
-¿que sentis?
- que me sacan el lugar.
- que sentimiento te provoca
- que me sacan mi lugar.
Imposibilidad de expresar un sentir, una cabeza y un cuerpo separados dando lugar a un rostro: cuál ? y en un juego de escenas donde se ocupaban distintos roles ella encarnaba siempre el mismo: el de, la niña buena.
Tratando de tomar “mi lugar” como signo, que podía producir una grieta en esa afirmación, una fuga se interroga, pero solo respondía “es mi lugar”, otros le devolvieron algo en relación al capricho y al egoísmo, lo aceptaba y decía “ yo siempre fui así, yo soy así”.
Asegurarse un lugar, una forma para inhibir todo encuentro. El yo muestra solo su cara identitaria su Ye, secuestrando a su Mua, al yo corporal.
Sujeto del representacionalismo, cuerpo escindido, modelo del cuerpo-mente, que no permite conexiones posibles y múltiples. Un único sentido, una única manera de percibir, algo está allí por fuera, y ella está sujetada a ese fondo en perspectiva líneal y única.
Mi lugar , se presentaba allí como un signo, que forzaba a pensar algo nuevo, pero no había lugar para lo nuevo, para el afuera. Entonces se intenta robarle esa propiedad privada y privadora y dejarla circular por el grupo,
- ¿Para cada uno de ustedes cuál es su lugar ?¿cuál sería ese “Mi lugar” del que no nos corremos porque siempre fue así?: algo empezó a moverse
El movimiento del “pensar” pensarse… se produce una afectación, un devenir. pensar rueda… fluye… hay una afectación grupal que resuena.
Y ese “mi lugar” tomó otras formas, pudo llevar a pensar algo más que justificarse en una personalidad o identidad fija. Y tratando de fisurar algo de esos lugares estancos, llegaba la pregunta:
- ¿ Para qué ocuparlos, para qué quedarse ahí, que nos da?, que precio pagamos?, quienes nos los piden?, que pasa si no los ocupamos más?
Mapas, territorios de fronteras rígidas que impiden discurrir por los bordes.
Lo mítico, lo inmutable, lo certero… que nada cambie, que nada se mueva.
Traspasar fronteras asusta, caer al vacio se vivencia como temido.
Estarse, al borde del abismo resulta “el lugar seguro” mientras no se intente avanzar, mientras se “este” rígido, inmóvil.
Su imagen y su actitud resonaban como las de una niña caprichosa, y luego llegan sus palabras : “mi lugar es siempre estar bien, para que mi mamá nunca esté mal”, Ella tiene 46 años, y necesita estar bien para su mamá.
La pregunta es: ¿ Para que la reconozca?
Evita que muera su yo, ¿evita que muera su mamá?, evita que el tiempo corra?.
Sin embargo la estrategia que utiliza es no dejar lugar al tiempo del Aión, al tiempo de los colores. Quedando capturada la vida.
Coagulación en un punto de vista que no deja afectarse por el otro, no se produce alteridad, produciéndose microfachismos. El microfachismo, por ejemplo de estar siempre bien.
Identidad, un rol adjudicado y asumido, como una gran armadura que la acoraza, como una máscara que la muestra, la cubre y la encubre al mismo tiempo. Hay un “yo” sustantivado que anulo la verbalización del “ser”, y le dio estatuto de legitimidad inmutable al “Soy”. No hay posibilidad aquí para el devenir… la estratificación de un tiempo medible y conmensurable impide el acontecimiento. No hay fisuras ni posibilidad de bifurcaciones, hay un “sujeto-sujetado” con un lugar propio y estanco.
“alguien le dijo, que si se “es” buena no se “es” mala, es más, podría decirse, que alguien le dijo, que si se “es” para otros, como los otros esperan que sea, se “es casi perfecta”, lo opuesto sería el “simulacro” y pocos se animan a quedar en el limbo, flotando. Alcanzar el modelo de la perfección, es caer en una trampa representacionalista, de lo inalcanzable.
Todo el grupo mostraba sus mapas, territorios colonizados, cuerpos encarnados… determinismos y posiciones consolidadas, status.
Si el muro de Berlín cayó e hizo que se reconfiguraran todas las fronteras, existe todavía la posibilidad…
El psicodrama y la multiplicación dramática es una de esas posibilidades.
Lanía Mariano - González, Graciela .
Des-sujetarse
"El espanto a que el piso se desintegre, las seguridades fuguen, las identidades muten, a que algo cambie y ya no estemos en el mismo lugar, ni seamos los mismos. El espanto a ser libres de las palabras"(1)... el espanto a soltar lo que alberga la captura en nuestro cuerpo, el espanto a la locura, el espanto al caos…”
Ser, devenir en este estado de miedo agudiza la polarización binaria entre el ser-sujetado que somos y el devenir de nuestra singularidad. Nos quedamos en el entre-medio de permitirnos el acontecimiento que en medio de fuerzas desordenadas aparece como una ventana al vació, como una línea de fuga y a la vez nos aferrarnos a lo identitario, al “sujeto encarnado” que somos, al “Yo” cristalizado del lugar- tiempo. Este es el miedo, este el temor, a que lo caótico nos desintegre, nos deje flotando en un limbo.
Reinventarse dentro del caos es parodojar, es alejarse de lo dicotómico que nos escinde, que captura al ser que deviene, es desterritorializarse, es seguir las líneas de fuga que rompen con el plano estratificado y las líneas duras, es “esquizofrenizarse”
No "somos" algo fijo, inamovible, determinado, sino, que "vamos siendo" conformándonos y transformándonos y a la vez generando también movimientos, efectos.
Salirse del sujeto-sujetado, , ser predicado.
La lógica del ser es el agenciamiento, el devenir, el vincularse. “Atravesamiento” no “trasvasamiento”, no la vaguedad, lo inocuo, sino lo metamorfoseado, la afectación.
Cuando salimos del hechizo dualista nos enfrentamos al vértigo de la complejidad que nos generan las paradojas, lo que aparece por entre lo que se cuenta, por entre lo que se actúa, por entre lo que se muestra, devienen lo caótico y la velocidad de las fugas.
El largo adiestramiento en el pensamiento dicotómico nos hace creer que si el conocimiento no es certero y absoluto vamos a caer en el abismo del sisentido.
Bernett Pearce dice: “no se puede cambiar de paradigma sin atravesar un terremoto”.
El paradigma está allí, en la historia, en la escena, en el recuerdo de la imagen representacional, hay que animarse a romper lo mítico en esa historia, romper corazas y correr máscaras encubridoras. Discurrir por entre medio, es también desterritorializar ese mapa y ser cartógrafo en el nuevo trazado. El caos es el estallido, partículas, líneas, flujos, el bing bang escénico está allí, algo va a surgir. Ser cuerpo sin órganos, devenir, agenciar, contagiarse.
Armamos con otros nuestra propia mitología y nuestra pequeña tragedia… transgresora, desintegradora…esa, en donde las pasiones son deseos sin captura, rompiendo mitos y misterios, desafiando a los Dioses y sus designios. No hay le, no hay orden que domine el arrebato de lo que no puede detenerse… no hay razón que ejerza su poder sobre la piel, sobre el cuerpo, sobre las fuerzas activas y libres de nuestra inmanencia.
Graciela González -
(1) Mariano Lanía
lunes, 17 de noviembre de 2008
Cartografiar

Seres … siendo
Ser una complejidad de movimientos diferentes, diversos, particulares.
Armamos y desarmamos una coexistencia sostenida sobre nuestros distintos modos de expresión, nuestros "Yo" libres de ataduras, y también nuestros personajes acorazados…
Armamos con otros nuestra propia mitología y nuestra pequeña tragedia… transgresora e intrigante…esa, en donde las pasiones son deseos sin captura, rompiendo mitos y misterios, desafiando a los Dioses y sus designios. No hay ley que domine el arrebato de lo que no puede detenerse… no hay razón que ejerza su poder sobre la piel y sobre el cuerpo.
Entramos y salimos de nuestro propio territorio para poblar el territorio del otro, nuestros contornos son siempre flexibles, permeables, no hay temor de ser invadidos, expansivos, no buscamos colonizar, dogmatizar, ejercer el poder del mas fuerte, solo buscamos recorrernos, poblarnos de nuevos sentidos…
Salimos y entramos en un flujo constante, creciente de vibraciones y resonancias, de percepciones y afectaciones mutuas, de contacto y alejamiento, en donde la confusión excita, y propone y sólo gobierna el fluctuar del sin sentido, de la locura que embriaga y que libera…
No hay límites de encierro, hay fronteras blandas, bordes abiertos, que permiten la posibilidad de que aparezca siempre lo inesperado, lo incertero, y allí…. En ese discurrir, atravesarnos… como cuerpos sin órganos, como almas errantes, pasar…. Y no quedarse… y armar el mágico recuerdo de lo atemporal, de lo que queda por sobre lo dado, de lo que siempre perdura irremediable.
Ser esto y aquello, y nada tangible, nada estratificado ni concreto… tierras abiertas, sin cercos ni alambrados… somos cuerpo a cuerpo, nos detenemos… nos fugamos…. Experimentamos la constante huída, esa es la fuerza centrípeta que nos atrae fatalmente, como fuerza satánica y… también nos separa…. Deseos….
Deseos seducidos, contagiados, transcurriendo juntos, lanzados a la infinitud del tiempo, zambulléndose en ese tiempo cualitativo… ni mucho, ni poco….no es numérico el valor, es inherente…
Creamos, juntos… siendo… siempre siendo… ni lo uno, ni lo otro, lo múltiple, nuevas lógicas de sentido haciendo… construyendo la posibilidad de lo eternamente accesible, como un devenir por la vida, manteniendo la constante eventualidad del viaje, como un impulso, abriendo, avanzando…
Intentamos juntos… somos juntos, una puesta en acción de la fusión de lo heterogéneo, lo diverso, lo aleatorio….
Ser siendo… constantemente siendo…. No hay pertenencia, hay agenciamiento, muchas posibilidades, todas….. nos unen, nos separan…
Ser sin perdernos…. Sin opacarnos, sin asfixiarnos, sin oprimirnos….solo contagio, no casamiento, no imitación…. Acontecimiento, devenir.
Graciela González
domingo, 16 de noviembre de 2008
Los primeros acercamientos a la dirección de escena - Nuestro primer agenciamiento maquínico
Como en la vida, como en los afectos y vínculos, la empatía, la afectación, la distancia, la integración- desintegración, el movimiento forma parte de esta experiencia, una experiencia personal que también habla de escenarios, personajes, momentos, elecciones, afectaciones, devenires... "La vida también es un escenario en donde esta apararece desde nuestra narrativa y corporalidad"
“Estar frente a otro implica la experiencia de lo extraño. Cuando cree estar todo aquí ante la presencia del otro, algo por fuera de ambos está instalado. Entre ambos hay otro-ahí como un lugar sin lugar, creándose la trama del encuentro
Adriana Zambrini
Mariano cuenta su escena….
… recuerdo, tenía 16 años, estaba en Brasil de vacaciones, estaba con un amigo de mi hermano, mayor que yo en un departamento cerca de la playa, y fumé por primera vez… me sentí raro, no sé…. Fuimos a la playa. con este chico e intentamos subir a un bote, pero no podíamos, nos reíamos, nos tentábamos y no podíamos subir, cerca nuestro había algunas personas subiendo a una de esas bananas, se reían al vernos, y algunos nos querían ayudar a subir… fue gracioso… yo sentía que todos se daban cuenta que había fumado; cuando logramos subirnos al bote fuimos remando hasta una isla, no nos entendíamos, no coincidíamos en remar al mismo tiempo, no sé, … ya no sé si me reía de la situación…. Pensé: para qué fume.
“Para que una cosa tenga un sentido hace falta una escena, y para que exista una escena, hace falta una ilusión, un mínimo de ilusión, de movimiento imaginario de desafío a lo real, que nos arrastre, que nos seduzca, que nos rebele”. “Sin esta dimensión propiamente estética, mítica, lúdica, ni siquiera existe escena…” (1)
La escena dramática es prestada por Mariano, y coordinada por mí, (habíamos conciliado con Rosario que el caldeamiento lo dirigía ella, y la escena yo, o ambas, no sé… a veces la rostridad, a veces la ansiedad, a veces el miedo, la exposición, los viejos fantasmas…) Armamos el “espacio dramático” en una punta del aula, ahora: “el escenario”, esta zona del espacio discursivo en donde se hace la invocación.
Nos disponemos a “dramatizar”
Se dramatiza la escena; primero en el departamento en donde Mariano y su amigo están reunidos.
_____________________
(1)El deseo Nómade.Adriana Zambrini. Editorial Lugar.
Mariano toma su papel, y elige a Marina para el papel del otro chico, Paula allí, en una punta del escenario, va a interpretar a un turista subiendo a la banana .
Pido soliloquios.
“…empezamos a crear como en ritornerlos, espacios tiempos extravíos temporales compartidos grupalmente y eso es Aquello que ignorábamos hace un instante y ahora nos “involucra” a todos…” lo que modifica en un grupo es todo aquello que percibimos como descubrimiento o como asombro”(2)
“La esencia, el estado de cosa, la forma, todo uno en un movimiento que lo lanza fuera de sí a la multiplicidad. La presencia del ser lo abarca, lo nombra y él es su propio ocultamiento.”(3)
Es la escena de Mariano, su mágico mundo fantaseado, pero me pregunto: ¿Es su escena o es mía, o de todos?… Ritual chamánico que exorciza los fantasmas de la tribu, quien me exorciza del espíritu de… “los coordinadores grupales que pueden capturar en sí mismos la energía transferencial almacenándola en sus depósitos narcisistas” (4)
Intento no quedarme en la captura de lo discursivo, deconstruir lo aprendido, hallar los signos de lo corporal, de lo gestual, no los significantes. Conectarme, ¿Desde donde? …Aspiro a mirar con todo el cuerpo, no sólo desde los ojos.
“La escena dramática… la utilizamos para, sentir, y compartir emociones emanadas de ella, para actuar “juegos” destinados a movilizar y para “corporizar” nuestras palabras y nuestros pensamientos. Sentimos, actuamos, pensamos y hablamos “en escenas”; es un modo de trabajar y hasta de volver a comunicarse”(5)
________________________________
(2, 4 y 5) La Multiplicación Dramática. Hernan Kesselman – Eduardo Pavlovsky. Editorial Atuel
“En distintos momentos de la coordinación, casi constantemente a veces, el psicodramatista que cumple con la función de director debe tomar decisiones. Suele ocurrir que algunas son verdaderas elecciones conscientes; otras, inconscientes, en ocasiones, ni llega siquiera a advertir la posibilidad o urgencia de tomarlas y a veces está tan limitado por motivos externos que las decisiones chocan con la imposibilidad de su realización” (6)
El otro me entrega sus emociones expuestas en una escena propia, personal, siento que tengo que encontrar una línea a seguir, que cuidar, que albergar, contradictoriamente también quiero transgredir, dejarme atravesar, hacer lectura visceral… siento que la realidad se apaga en ese instante, la emoción y el juego aparecen, y la razón queda perdida… girando….
“Uno debe seguir teniendo caos dentro de sí, para dar nacimiento a una estrella danzante” Friederich Nietzsche
Busco ese caos Nietzchiano dentro de mi, recuerdo la estrofa de una canción de Seru Giran: “Si pudieras olvidar tu mente frente a mi….” O una frase de Deleuze:” toda sensación es una pregunta, aún cuando solo el silencio responda…”
“Mariano y Marina empiezan a con su escena mostrativa, juegan, en esa playa del imaginario que ahora es la playa de todos, se balancean, se ríen, Paula los mira desde el extremo, no entiende, pero sonríe...”.
Lo aparente, lo sugerente, lo que se ve, lo que se intuye, lo latente…. Lo fantasmático…. Lo estético… lo creativo…
“La cosas nunca pasan por allí donde se cree que van a pasar, ni por los caminos que se espera” Deleuze
“El acto estético como un acto loco, de ruptura de lo inevitable. La metáfora es resistida para preservar eternamente el momento de lo infinito. Se gira entre remolinos de signos discontinuos, no hay descanso para los sentidos, el cuerpo comienza a garabatear señales que delatan la presencia de lo inexplicable….”(7)
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(6) Fundamentos para una teoría del psicodrama. Carlos Martínez Bouquet. Siglo veintiuno ediciones
(7) El Deseo nómade. Adriana Zambrini. Editorial Lugar.
Todo es un punto de partida, hay que atravesarlo por las ideas que surjan, hay que encontrar en ese acto estético las sensaciones, allí hay un acontecimiento, un flujo de fuerzas que hay que animarse a seguir, a atravesar, animarse al contagio…
“Sólo la pasión como fuerza irrefrenable que atraviesa al hombre, le otorga la eventualidad de una trasgresión esencial para que el acto abandone la complacencia de lo esperable y rompa la elipse de la realidad” (8)
Se me ocurre pedir un “entre” o varios, los que le surjan al grupo, siento que hay algo, lo percibo, algo latente, algo del orden de lo no explícito pero de lo dado, una vibración, flujos, fuerzas, aun no dadas en lo discursivo, (me sigue capturando lo discursivo, la falta, no quiero caer en la tiranía de la palabra, a mi misma me digo; “deshacete de esta trampa! y buscá solo el tartamudeo vital que existe en las personas y que constituye el encanto de cada uno.”
“En las dramatizaciones aparece la noción de “entre”. Las voces que rodean la escena. Los movimientos, ritmos, sonidos e imágenes del modo como la escena “afecta” al grupo. Que recorre el contorno de la escena, De modo que el grupo puede trabajar no solamente doblando a los sujetos de la escena sino también asumir la incorporalidad del “entre”
El entre es aprender a circular por fuera del contorno escenográfico. El “entre” no corresponde a ningún sujeto, sino a fractales, pequeños ritornelos de intensidades bloqueadas. Molecularidades que traspasan a los sujetos a velocidades diferentes” Tato Pavlovsky
Siento que detrás de esta escena encubridora, hay otra, una descubridora, e intento encontrar las herramientas para desarmarla, y permitir que se transforme en una escena mutativa a partir de los efectos y multiplicaciones del grupo…” Lo sé, lo he leído muchas veces, me he enamorado de esta metáfora, la metáfora del rizoma; ¿Por qué no puedo quitar entonces los árboles plantados en mi cabeza? ¿Salirme de los binarismos, de las estructuras de orden?
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(8) Las Escenas temidas del Coordinador de Grupo. Hernan Kesselman. Eduardo Pavlovsky.
No quiero ser un observador separado, sino que desep ser parte de este flujo. Estos cuestionamientos son mis líneas de fuga, mi deseo nómade, que se resiste a esta subjetividad moldeada por la medicalización discursiva del poder.
Ensayo salir de la lógica del “como ser” y encontrar la lógica del “dejar ser”, la lógica del devenir…
“Nuestra única orientación ha de ser una preparación a la experimentación. Y esta preparación consiste en no ser imitativos, en no juzgar, en no interpretar mediante las categorías generales de lo que está bien o mal; este es, se trata de no reducir la experiencia a lo que se nos da socialmente como ya conocido. Puesto que no sabemos que puede nuestro cuerpo, de qué afectos es capaz, hasta dónde puede llegar nuestro territorio, hay que probar “( 9)
“El Devenir comienza cuando rompemos las líneas duras del ser. Todos los devenires son minoritarios, ya no están guiados por las identidades. Cada individuo desarrollará entonces la vida en un modo particular pero no personal: las ideas , los deseos, los modos de vida que la invaden y de los que se contagia nacen y se mueven desde más acá o más allá de él mismo, de su yo..) (10)
Intento percibir en mi cabeza cual es el posible conflicto que subyace. Despliego la escena hasta donde puedo hacerlo. Improviso inversión de roles, indago sobre los sentimientos que aparecen, las emociones, las afectaciones (creo que es allí en donde las escenas temidas del coordinador aparecen en escena, en mi escena personal, hay una pretensión casi inconsciente que la emoción que me afecta , sea la que hipotéticamente veo en la escena de Mariano) el inconsciente es bufón, se disfraza de omnipotencia, para emular miedos arcaicos, lugares comunes, Freud habla de lo transferencial, dice que la repetición es el obstáculo, y Melanie Klein sostiene que estos mecanismos defensivos aparecen cuando el monto de ansiedad es alto.
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(9) El Deseo según Guilles Deleuze. Maite Larrauri. Ed. Tándem.
(10) Escenas Multiplicad (Estética y Micropolítica) Kessilman – Pavlovsky – De Brasi. Ed.Aillu
Cuanto me cuesta abandonar lo discursivo del psicoanálisis, cuanto cuesta apartarlo, al menos desplazarlo por un rato, porque allí radica su poder tirano, en lo supuestamente establecido y dado como cierto, en lo autodeterminado, que me impide discurrir por “entre”, vagar por “sobre”, danzar por los contornos, desdoblar los pliegues, abrirme a un pensamiento rizomático…
“Un director debería devenir cada vez más imperceptible indiscernible e impersonal. Entonces si así fuera uno sería como la hierba creando una multitud. Su subjetividad no es lo que él siente, sino lo que es capaz de dejar pasar a su través. Todos los flujos e intensidades posibles.”(11)
Recurro a los doblajes, casi todo el tiempo, allí aparece lo múltiple, lo común que es de todos, ya no es del personaje, ahora estamos en una realidad sin tiempo, compartida, ahora la escena es “del grupo”.
Lo saco a Mariano de la escena, lo reemplazo, quiero que la vea por fuera, quiero que sea espectador de su “propia escena”, siento por un momento que algo se devela, lo percibo… hay como una vibración diferente, hay algo en lo corporal, lo postural,… sigo buscando azarosamente el conflicto y en su búsqueda quedo un poco capturada. Será tal vez porque no puedo salirme de esa afectación, que tiene que ver posiblemente con mis propias escenas, quizás con mis propios conflictos. Presa de esa captura olvido torpemente el personaje de Paula (la turista queriendo subir a la banana).
Rosario comparte conmigo el espacio de dirección, es un soporte, pero no logramos conectarnos las dos, creo, tememos mucho animarnos al caos que produce la dramatización, por momentos la busco, como desbordada en medio de las aguas movedizas, por momentos la pierdo, cómo quien confía en sus propias fuerzas para atravesar el terror de lo incierto y que este no lo domine.
Me invade el cuestionamiento propio del psicoanálisis de nuevo, ¿por que el olvido? ¿A qué remitirá? ¿Cómo no supe que hacer? ¿Cómo no lo noté?. Aparece la culpa, que con su tiranía intenta impotentizar mis fuerzas.
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(11) La Multiplicación Dramática. Kesselman – Pavlovsky. Ed. Atuel.
Pero a pesar de la angustia que esto me provoca, pronto entiendo que esta línea de pensamiento responde a la cultura arborescente tan propia del psicoanálisis y del poder, me niego a la afirmación unilateral: “lo que eres es lo que eres”, siento que me seguirá siendo difícil encontrar la alegría en ese saber por regresión e intento salirme de allí y pensar prontamente desde lo más rizomático, porque comprendo que el rizoma no pretende saber lo que uno es de una vez por todas…
Mariano y Marina se despiden de sus personajes… el grupo multiplica…
“En un grupo no hay ni partes ni todo porque el todo esta plegado en la parte y el todo no es nada más que el despliegue infinito de las partes” (De Brasi) (12)
“Lo múltiple que genera la multiplicación dramática es el despliegue de la escena plegada original, cada multiplicación cada despliegue es “finito e ilimitado. Cuestión de fractáles, de ritornelos, de creación “espacios tiempo”. De pura multiplicidad. Por sobre todo, es la versión clínica desde donde partimos siempre (l975) hasta hoy) y nunca al revés. Cuando un protagonista en psicodrama nos plantea un conflicto, lo que trae es su propia versión de su historia en un espacio tiempo concreto. Lo que nosotros hacemos desde el grupo es construir otros espacios tiempos a través de la multiplicidad de versiones de los integrantes del grupo. A esto definimos como Multiplicación Dramática.” (13)
Aparecen en las multiplicaciones velocidades, distintos sentidos de comprensión de lo escénico, es todo el tiempo puro flujo. Las multiplicaciones hacen resonancia de la historia que se distorsiona, Tato dice: “La multiplicación vence el pudor del entendimiento y expone la escandalosa versión de la experimentación pura. El grupo abre puertas, desbloquea sentimientos, deviene en nuevos agenciamientos, genera nuevos acontecimientos”, hay que querer generar acontecimiento, y la multiplicación es máquinica, hace a las fuerzas, a los flujos, a la inmanencia…
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(12 y 13) La Multiplicación Dramática. Kesselman – Pavlovsky. Ed. Atuel
Hago una loca asociación libre mientras miro las multiplicaciones, y no puedo dejar de compararla con lo transferencial en toda cura psicoanalítica; pero aquí no es provocar transferencia para que la afectación bloqueada aparezca y se muestre, aquí el afecto, la intensidad, es la suma de intensidades, de otros afectos, de múltiples afectaciones, aquí el revivir es un revivir grupal, y múltiple, la multiplicación dramática romper con la “falsa conexión transferencial”.
Me asombro, me sorprendo, voy y vengo, armo y desarmo, lo construido en mi subjetividad se deconstruye todo el tiempo, deconstruir para cambiar mapas, para desterritorializar y reterritorializar, con otros, con otros territorios=cuerpos, sin fronteras duras, sin límites rígidos
El acto estético ha obrado, lo hemos creado, compusimos alianza de fuerzas, flujos, haceidades, una multiplicidad de modos de expresión.
El agenciamiento es grupal, es maquínico.
“Compartir los miedos para que no pesen, para que se aligeren sostenidos en las manos de otros… otros significativos, otros diferentes, otros iguales, otros y todos…. Todos como cuerpo, diverso y múltiple, heterogéneo, fuerte.
“Deseos… ¿cuáles? Los tuyos, los míos, los nuestros, los comunes, los generales, los particulares, los mismos o los diferentes. Deseos, como fuerza única, como cuerpo, uno solo, “deseo”, como fuerza que agencia en inconscientes conectados, por contagio, por sentidos unidos en un único sentido, que pone en acción esa unión de deseos transformada en “máquina deseante y productiva” , subjetividades que se conjuran conectadas por el goce de lo creativo, de lo lúdico.
Caminar a tientas, con los ojos cerrados, provocar al instintos que guía los sentidos, tocamos, olemos, percibir otros cuerpos, alteridad con dudas e incertezas, reeditan en el aquí, temores y alegrías, encuentros y desencuentros. Habilitar al cuerpo dormido de vergüenzas y pudores, al cuerpo de la represión, a burlarse de la cultura castradora y conectarse con otros cuerpos….cuanta piel con memoria adormecida!! que busca abrir los ojos en insoportable rebeldía y ver, justamente aquello que no se ve con la mirada.
Risas, muecas, rostros como chicos en ronda de juego…. Seres que se expresan sin palabras, que dibujan figuras en el aire, que se dejan ser…. Caos, para producir cosmos, anarquía que promueve en el hacer a lo creativo.
Tal vez el placer de conectarnos…. Tal vez la necesidad de encontrarnos… tal vez la presencia de Eros como exultando a la vida…. al espacio prestado de a ratitos para dejar al adulto, y devenir niño en el adulto…. menos censurado, menos moldeado, menos crítico, menos reprimido, menos ubicado, menos acorazado…
Mostrarnos desde otro, fantaseado, detrás de personajes, identificación de todos los deseos de ser por un ratito, quien no somos o somos de otra forma sin saberlo. Idioma del hacer, expresión de lo oculto, lo negado a la conciencia que casi siempre falsea y disfraza, producir el hecho estético del actuar sin pensar las palabras. Escenificar lo no dicho, lo que está, lo que se calla, como en un juego infantil en donde cada personaje habla de cómo nos sentimos, ¿nos quieren? ¿Nos rechazan? ¿Quién soy?
¿Quién quiero ser? Todo se juega sobre un argumento prestado, múltiples significaciones danzando enmascaradas.
Dejarnos atravesar por el clima, por el devenir, por lo que fluye sin tanto acartonamiento; salirse de cliché, escapar al estereotipo, jugar con las voces, con los nuevos significantes, buscar un diccionario propio que dibuje nuestra individualidad, y compartirla, para sumarse así a otras individualidades, y multiplicar en nuevas lógicas, distintas y comunes…. Ser más moleculares e intentar que lo lineal, lo rígido no lo domine todo… hablar de sí, con otro argumento, salirse, para verse… y en el verse aprender a aceptarse, a permitirse no “ser” un otro, sino ser “uno” con otros…
Cerrar los ojos y rodar…. rodar sobre otros cuerpos, y dejarse sostener, abandonarse… volverse etéreo, ligero, gozoso, mezclarse en los latidos… y con los ojos cerrados, solamente sentir…. Las risas, la vibración corporal, las manos que contienen, que invitan a seguir rodando, que aplacan los temores… y exorcizan los fantasmas… como tribu en ritual de magia, miedo y goce, temor a la entrega… deseo a la entrega..
Ser por un rato, saqueadores de todos los permisos, como chicos, jugando a escondidas realidades y sueños, cómo chicos creciendo, siempre con otros, creando nuevas existencias, líneas de fuga que nos permiten discurrir entre certezas de una realidad inexorable, a la que solo podremos enfrentar si dejamos que este niño-adulto no se polarice, que devenga y desde ese lugar, desde allí mismo; transgredir juntos la improbabilidad del “somos lo que somos”
Sigamos intentando jugar a que sí se puede seguir siendo… a construir la risa colectiva…. No somos sin otros…. Y estamos: como un territorio, esperando ser inundados por otros ríos, por otros vientos, por otros territorios, para armar una gran cartografía de lo posible, unidos, contagiados… para entender que solo se es…deviniendo en otros,
Graciela González.
lunes, 20 de octubre de 2008
La escena

Traer la escena, visualizarla, percibir otra vez, olores, sensaciones, climas, intensidades, estar… de nuevo ahí, como en el tiempo del no tiempo, estar,,, de nuevo ahí, capturados en esa escenografía, en ese escenario, evocando la paradoja del tiempo caótico, del tiempo que no pudo capturar el reloj, del tiempo desordenado, en donde lo que fue, sigue siendo. Cómo en los sueños las escenas se tren a la mente mediante la invocación, la memoria emotiva, suelen decir los actores, las sensaciones corporales, la asociación, la introspección… podríamos seguir enumerando técnicas y modos de “recordar” o de volver a pasar por la emoción. Particularmente creo que no se recuerda desde una acción meramente voluntaria, sino que exciten registros corporales que ni siquiera tenemos internalizados en nuestra conciencia, sino que aparecen cuando algo de lo exterior gatilla sobre nosotros. Un perfume, un olor, un color, una música, un rasgo en un rostro cercano, un gesto, una manera de ser acariciados o tocados, de ser sostenidos por otro durante un juego o de ser rechazados, pueden llevarnos a ese terreno de lo que nos habita.
Sacarlo a la luz, ponerlo en las manos de otros, habilitar al grupo a compartirlo… es lo que el psicodrama y la escena ofrecen… el espacio, el territorio para que despleguemos el mapa, y para que a partir de alli, comencemos a desterritorializar, a construir nuevas cartografías, nuevos paradigmas sobre los cimientos de lo existente, de lo cristalizado, para deconstruir, para romper, para desarmar… imágenes representacionales, que en el mundo de lo simbólico quedan capturadas, rigidizadas, y que nos dejan parados en un único lugar estático y certero.
Escenificar es romper certezas… dramatizar es crear senderos, bifurcaciones… es habilitar el imaginario colectivo y echar a rodar lo propio que es también lo común,.
Dramatizar es navegar por los flujos de lógicas compartidas, es dejar que fluya la emocionalidad., es permitirle al cuerpo que se encuentre con su linaje, y descubra que nada de lo humano es netamente propio, sino que en terreno de la emoción y de los sentimientos, formamos parte de una misma ontología, de una misma inmanencia.
Graciela González
viernes, 12 de septiembre de 2008
Percepción e Ilusión
Ilustración de Juan Ignacio Aguero
forma parte de un sistema, social, biológico, físico, etc... y de acuerdo a sus interacciónes, sus funciones dependerán de la dinámica en la cúal se halle situado.
Desde esta mirada compleja e integral, múltiple, los seres humanos somos organizaciones complejas que interactuamos en un medio de múltiples relaciones y vínculos, y en cada uno de ellos, funcionamos de acuerdo al juego relacional conformando un sistema.
Desde esta mirada, no "somos" algo fijo, inamovible, determinado, sino, que "vamos siendo" conformandonos y transformandonos y a la vez generando cambios en nuestro entorno.
Estos aspectos biologistas o sistémicos, nos ayudan a comprender ciertos aspectos de nuestra interacción con el mundo, pero desde un plano mas filosófico o pscológico, yo preferiria llamarlo, desde un plano inmanente de lo humano, en lo cotidiano, en el "vivir y construir del ser" esta manera de interactuar con el mundo conforma "nuestro mundo" ese que construímos a partir de nuestra percepción.
Esta manera de conformar nuestra "realidad y verdad" muchas veces nos sitúa en un lugar fijo, en donde la dinámica es cambiada por cierta rigidez, por cierta cristalizacion alterando de manera importante nuestra red vincular, nuestro circuito relacional.
Cuando dramatizamos, cuando prestamos escenas y las arrojamos a un lugar común de encuentro con el otro, con el grupo... muchas de estas cuestiones "ontológicas" del ser, aparecen como historias, como imágenes, como escenas que sin duda responden a la manera en la que esa persona percibió aquel afuera y con lo cuál construyó su mundo del adentro, su realidad. Aquí aparece el lenguaje,dando cuenta de como y de qué manera esa persona nombra ese afuera percibido. El lenguaje sin duda, le ha permitido a ese ser construír también su propio y particular mundo y también le ha facilitado, dentro de un juego consensuado, compartir ese mundo exterior con otros. O se que el resultado, si se quiere así llamarlo, basicamente "·la experiencia vivida, guardada, internalizada" determinaran si mis creencias eran acertadas o si sólo hubo una percepción errónea de lo que en el afuera se daba, y que creiamos ver.
¿cuantas de estas historias, recuerdos, escenas, momentos, han sido el resultado de encuentros fallidos, de acercamientos erróneos con la realidad existente en el afuera, esa que, aún en la existencia, aún en lo colectivo, no se recorta de la misma manera? ¿cuántos de nuestros vínculos resultan ser aquello que no esperabamos? ¿cuantas veces esperamos de otros, reacciones y afectos que sólo están en nosotros,? ¿cuantas decepciones y demandas evitariamos si puedieramos ver, lo que no vemos, lo que se nos pierde, aquello que no vemos que no vemos?. Es por cierto la explicación de la experiencia lo que transforma mis espectativas en verdaderas o falsas, aunque la explicación no sea constitutiva de la experiencia, al darse, modifica nuestra interpretación de la experiencia.
Si nuestra interpretacion de la realidad cambia, la realidad cambia, ya no existe otra Realidad, que la que nuestro lenguaje crea.
Cuando en la dramatización grupal, ponemos otras palabras, creamos otros sentidos que resuenan o consuenan de las escenas vividas, permitimos que esa "única interpretación" pueda ser deconstruída y re-redactada. Nuevas palabras, nuevos sentidos, pueden abrir grietas en nuestros recuerdos cristalizados. Esperamos en cada encuentro, el reconocimiento del otro, pero perdemos los parámetros de un otro diferente. Sin entender que no hay una única manera de "ver la realidad", sin entender que no existe lo "unico", no podremos jamás ver al otro como diferente, y lo que es peor, no podremos diferenciarnos.
La ilusión, es un hemoso y romántico sentimiento, solo que si persiste, puede convertirse en una especie de psicosis que nos aleja del encuentro con otro posible.
viernes, 22 de agosto de 2008
La máscara
“Nuestro yo propio se esconde bien de nuestro yo propio;
de todas las minas donde hay tesoros,
la nuestra es la última en descubrir"
Friederich Nietzsche.
¿Elegimos desde la libertad de nuestro ser... o lo hacemos desde la esclavitud denuestras máscaras y temores?
¿Elegimos ser nosotros mismos… o elegimos ser marionetas en manos de otros,
aparentando lo que no somos?
Desde las culturas más primitivas hasta el suntuoso carnaval de Venecia,
las máscaras han sido usadas por todos los pueblos del mundo con un mismo
sentido ceremonial y religioso. La máscara como doble del hombre tiene la
particularidad de esconder una identidad y construir otra, posibilitando una
nueva vida, así ambas identidades conviven. De esta manera, la máscara es
para el hombre, un objeto sagrado y mágico.
Que curioso cuando nos oculta,por algo, nos enmascaramos, nos protejemos
en realidad, comenzamos a ser...
quienes realmente somos, por que nos sentímos seguros, ocultos, . Pensamos que
los demás ven otra cosa... que no somos...
Pero en realidad somos identitariamente sin la máscara? paradojicamente para mi...
la mascara me desnuda...
Gra González
domingo, 17 de agosto de 2008
Brújula...
Me niego a caer bajo la tiranía despótica de constelaciones llamadas significantes, a quedar presa de una única lógica, de un único signo, prefiero abrir caminos, bifurcaciones posibles que me lleven a ese terreno antes conocido de la inmanencia del sentir, del sentido de lo que se comparte, de lo que forma parte de un lenguaje común y a la vez colectivo aunque diferente, un lenguaje de dos, de muchos, un lenguaje con otros. Un mapa de códigos comunes y múltiples que devienen a un acontecimiento posible.
Me interno en la búsqueda de mi ser, tal como es en sí, para ver si desde allí hallo la posible conexión de este deviniendo, de mi ser, no de mi “soy”, no de mi Yo, sino de mi “ser”…
Somos una sucesión de estados discontinuos, esta discontinuidad, de este quien que somos está en el fondo, sumergida en la profundidad, detrás de las máscaras, de los personajes míticos. Allí; sumergidos en el caos, allí estamos siempre habitando… este es el origen indiscernible, este es el espíritu azaroso del propio ser.
Las explicaciones y las causalidades insistentes a las que nos aferramos solo son una máscara, un señuelo para el yo desprevenido, para el yo con otros, pero no para el ser conmigo, para el yo puro y más cercano al inconsciente, allí, el pensamiento racional pierde la batalla, allí hay fuga, senderos abiertos, fisuras, allí hay intuición… sensaciones, percepción…, allí hay singularidad. No sirve la semiótica ajustada a la lógica común, allí, tan cercano a mi inmanencia, el loco devenir propone movimiento, inquieta… “La realidad se apaga en un instante, la razón gira perdida”.
Allí, es donde hay que buscar, allí por donde hay que pasar, allí se encuentra mi deseo.
Gra González
domingo, 3 de agosto de 2008
...y sobre el sentido del placer
Ver, sentir, percibir....
Construir un mundo, un sentido, una lógica, a partir de lo que la imagen
produce a través de nuestro sentido perceptivo....
Sin palabras, sin lenguaje... todo a construir, .....
Cómo en los juegos de chicos... no una invensión, sino una construcción
del mundo a través de una escena....
Juguemos.... ¿Cuál es la sensación, cuál la historia, cuál el argumento, cúales las palabras...?
Sólo un título, una etiqueta.... un significante.... o una línea de fuga... un sentido diferente...
Juguemos.... multipliquemos... resonemos...
Eudemonia... y del sentido del bienestar, de la felicidad, del placer...
¿y de que otros tantos sentidos?
Juguemos.... durante un minuto.... sólo juguemos...
jueves, 31 de julio de 2008
Depende, todo depende.... de según como se mire
…”Uno nace y luego muere, y este cuento se ha acabado, Depende, de según como se mire todo Depende…
“Ser” capaz de morir, y de volver a nacer, … Y de no temer al Limbo.
Flotar, ser capaz de atravesar, de pasar por el borde, de no temer al caos.
Recuperar el depende, reinventarlo en una nueva posibilidad, en una nueva paradoja que nos aleje de la estética dicotómica que nos escinde, que captura al ser que deviene y lo transforma en “es”.
Transgredir el Yo del psicoanálisis, discurrir… Ni el objeto mundo, ni el sujeto excluyente del representacionalismo, volver al “ser”.
Romper con la estética de la simplicidad y bucear en lo múltiple, sin miedo a lo caótico, al desorden, a la horizontalidad, para generar nuevas dinámicas, que habiliten nuevas lógicas.
Animarse a percibir las cosas por el medio, ni por arriba, ni por abajo, o al revés, de izquierda a derecha, y al revés; intentarlo…
“Depende, todo depende, de según como se mire todo depende…”
Salirse del sujeto, ser predicado. La lógica del verdadero sujeto es el agenciamiento, el devenir, el vincularse. “Atravesamiento” no “trasvasamiento”.
No solo contornos, o estructuras, no es por “ahí” por “donde” pasan las cosas, las cosas pasan por los bordes, las cosas pasan, como dice Deleuze, por donde menos se espera que van a pasar... seguramente por aquellos lugares en donde la lógica formal los invisivilizó.
Ver, hacer, conectarnos, flujos, redes, multiplicidad….
Desorden y caos, caos creativo que produce la dinámica de ver que no vemos… morir ciegos para volver a nacer,… una nueva percepción, una nueva construcción,…
…de según como se mire, todo depende…
“Los ojos son ciegos, hay que mirar con el corazón”
antoine de saint- exupéry
Gra González
miércoles, 30 de julio de 2008
Percepción - Creamos el mundo (Video Clip)
La percepción
y de cómo configuramos el mundo
La imagen - y su relación con la "escena"
En el supuesto objetivismo de la verdad, aparece la manera en la que esta se estructura en la cultura, como monodimensional, lineal y ligada al representacionalismo o sea a la apariencia de la realidad como objetiva, única, especular y similar a todos. Este modelo mecanisista determinista se encarna en la concepción de que el conocimiento supone una correspondencia entre la imagen del mundo y lo que este es. Y que esa imagen o modelo es común a todos, como una única manera posible y cognoscente de acceder al modelo único de verdad o realidad.
Percibir incluye otras maneras posibles de construcción subjetiva, a través de una experiencia perceptual que incluye las emociones, la manera propia e individual de construir mundo y percibir la realidad.
Nuestro lugar en el mundo está determinado por el modo en que lo vemos.
Al hacer imágenes también nos hacemos a nosotros mismos. Imágenes pintadas, dibujadas, actuadas, imaginadas, recreadas, etc... La imágenes nos permiten interactuar con nuestro entorno y estructurarlo según una variedad de ideas, sentimientos, fantasías y temores.
La imágenes construyen de manera vital a nuestro sentido de quiénes somos y a nuestros tratos cotidianos con el mundo. Hacer imágenes, crear imágenes, también puede ser el modo de crear un asensación de poder personal en ambientes amenazadores y hostiles, una manera de hacer cosmos del caos poblado de fantasmas.
La manera en la que percibimos las cosas, las imágenes no pueden explicarse por completo medianto procesos cerebrales y por la fisiología. Las imágenes ambiguas en las que alteran figuras y base demuestran que el que "ve" es activo y no pasivo en el proceso de percepción.
Profundizar nuestra comprensión de lo que vemos no es sólo un modo de aprender más sobre la precepción, o la mirada, es también un medio para comprender cómo somos manejados y condicionados por la cultura y el modelo representacionalista.
Percibimos imágines, construímos imágenes y pensamos nuestra experiencia de vida en "escenas"
Descubrir al "ver" es una forma de "multiplicación", es una manera perceptual y cognitiva de hacer rizoma.
"Depende, todo depende, de según cómo se mire, todo depende..."
Gra González
martes, 29 de julio de 2008
El encuentro en el juego

Cuando jugamos colectivamente en un encuentro grupal, la expresión dramática, el juego, el arte, la filosofía cotidiana, el pensamiento y la acción se conjuran ofreciendo una multiplicidad de efectos y afectos, generados en un espacios en donde "agenciamos" o nos "contagiamos" del otro y con otros, para devenir en nuevos seres, sin perder nuestra escencia y singularidad, sino que nos multiplicamos.
Al terminar cada encuentro dinámico con otros, expresamos lo vivenciado a través de lo que llamamos Resonancia, que es un breve texto escrito de la experiencia personal.
Comparto la Resonancia de una de las tantas experiencias grupales, para que juntos vayamos adentrándonos en la mágica y maquínica producción colectiva.
Resonancias
“Compartir los miedos para que no pesen, para que se aligeren sostenidos en las manos de otros… otros significativos, otros diferentes, otros iguales, otros y todos…. Todos como cuerpo, diverso y múltiple, heterogéneo, fuerte.
“Deseos… ¿cuáles? Los tuyos, los míos, los nuestros, los comunes, los generales, los particulares, los mismos o los diferentes. Deseos, como fuerza única, como cuerpo, uno solo, “deseo”, como energía que acontece en inconscientes conectados, por contagio, por sentidos unidos en un único sentido, que pone en acción esa unión de deseos transformada en “máquina deseante y productiva” , subjetividades que se conjuran conectadas por el goce de lo creativo, de lo lúdico.
Caminar a tientas, con los ojos cerrados, provocar al instintos que guía los sentidos, tocamos, olemos, percibir otros cuerpos, alteridad con dudas e in certezas, reeditan en el aquí, temores y alegrías, encuentros y desencuentros. Habilitar al cuerpo dormido de vergüenzas y pudores, al cuerpo de la represión, a burlarse de la cultura castradora y conectarse con otros cuerpos….cuanta piel con memoria adormecida!! que busca abrir los ojos en insoportable rebeldía y ver, justamente aquello que no se ve con la mirada.
Risas, muecas, rostros como chicos en ronda de juego…. Seres que se expresan sin palabras, que dibujan figuras en el aire, que se dejan ser….. caos, para producir cosmos, anarquía que promueve en el hacer a lo creativo.
Erotismo fluyendo en las palabras, en los gestos, en la música, en la comida sobre la mesa, en el sol que inunda, que calienta… Tal vez el placer de conectarnos…. Tal vez la necesidad de encontrarnos… tal vez la presencia de Eros como exultando a la vida…. al espacio prestado de a ratitos para dejar al adulto, y ser niño en el adulto…. menos censurado, menos moldeado, menos crítico, menos reprimido, menos ubicado, menos acorazado…
Mostrarnos desde otro, fantaseado, detrás de personajes de historieta, de hadas, princesas y bandidos, identificación de todos los deseos de ser por un ratito, quien no somos o somos de otra forma sin saberlo. Idioma del hacer, expresión de lo oculto, lo negado a la conciencia que casi siempre falsea y disfraza, producir el hecho estético del actuar sin pensar las palabras. Escenificar lo no dicho, lo que está, lo que se calla, como en un juego infantil en donde cada personaje habla de cómo nos sentimos, nos quieren? Nos rechazan? Quien soy?
Quién quiero ser? Todo se juega sobre un argumento prestado, múltiples significaciones danzando enmascaradas.
Dejarnos atravesar por el clima, por el devenir, por lo que fluye sin tanto acartonamiento; salirse de cliché, escapar al estereotipo, jugar con las voces, con los nuevos significantes, buscar un diccionario propio que dibuje nuestra individualidad, y compartirla, para sumarse así a otras individualidades, y multiplicar en nuevas lógicas, distintas y comunes…. Ser más moleculares e intentar que lo lineal, lo rígido no lo domine todo… hablar de sí, con otro argumento, salirse, para verse… y en el verse aprender a aceptarse, a permitirse no “ser” un otro, sino ser “uno” con otros…
Cerrar los ojos y rodar…. rodar sobre otros cuerpos, y dejarse sostener, abandonarse… volverse etéreo, ligero, gozoso, mezclarse en los latidos… y con los ojos cerrados, solamente sentir…. Las risas, la vibración corporal, las manos que contienen, que invitan a seguir rodando, que aplacan los temores… y exorcizan los fantasmas… como tribu en ritual de magia, miedo y goce, temor a la entrega… deseo a la entrega..
Ser por un rato, saqueadores de todos los permisos, como chicos, jugando a escondidas realidades y sueños, cómo chicos creciendo, siempre con otros, creando nuevas existencias, líneas de fuga que nos permiten discurrir entre certezas de una realidad inexorable, a la que solo podremos enfrentar si dejamos que este niño-adulto no se polarice, que devenga y desde ese lugar, desde allí mismo; transgredir juntos la improbabilidad del “no podemos hacer nada”
Sigamos intentando jugar a que sí se puede… a construir la risa colectiva…. No somos sin otros…. Y estamos: como un territorio, esperando ser inundados por otros ríos, por otros vientos, por otros territorios, para armar una gran cartografía de lo posible, unidos, contagiados… para entender que solo se es… siendo con otros.
Graciela González.
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