jueves, 31 de julio de 2008

Depende, todo depende.... de según como se mire

”Uno nace y luego muere, y este cuento se ha acabado, Depende, de según como se mire todo Depende…

“Ser” capaz de morir, y de volver a nacer, … Y de no temer al Limbo.

Flotar, ser capaz de atravesar, de pasar por el borde, de no temer al caos.

Recuperar el depende, reinventarlo en una nueva posibilidad, en una nueva paradoja que nos aleje de la estética dicotómica que nos escinde, que captura al ser que deviene y lo transforma en “es”.

Transgredir el Yo del psicoanálisis, discurrir… Ni el objeto mundo, ni el sujeto excluyente del representacionalismo, volver al “ser”.

Romper con la estética de la simplicidad y bucear en lo múltiple, sin miedo a lo caótico, al desorden, a la horizontalidad, para generar nuevas dinámicas, que habiliten nuevas lógicas.

Animarse a percibir las cosas por el medio, ni por arriba, ni por abajo, o al revés, de izquierda a derecha, y al revés; intentarlo…

“Depende, todo depende, de según como se mire todo depende…”

Salirse del sujeto, ser predicado. La lógica del verdadero sujeto es el agenciamiento, el devenir, el vincularse. “Atravesamiento” no “trasvasamiento”.

No solo contornos, o estructuras, no es por “ahí” por “donde” pasan las cosas, las cosas pasan por los bordes, las cosas pasan, como dice Deleuze, por donde menos se espera que van a pasar... seguramente por aquellos lugares en donde la lógica formal los invisivilizó.

Ver, hacer, conectarnos, flujos, redes, multiplicidad….

Desorden y caos, caos creativo que produce la dinámica de ver que no vemos… morir ciegos para volver a nacer,… una nueva percepción, una nueva construcción,…

…de según como se mire, todo depende…

“Los ojos son ciegos, hay que mirar con el corazón”

antoine de saint- exupéry

Gra González

miércoles, 30 de julio de 2008

Percepción - Creamos el mundo (Video Clip)

La percepción

y de cómo configuramos el mundo

La imagen - y su relación con la "escena"

En el supuesto objetivismo de la verdad, aparece la manera en la que esta se estructura en la cultura, como monodimensional, lineal y ligada al representacionalismo o sea a la apariencia de la realidad como objetiva, única, especular y similar a todos. Este modelo mecanisista determinista se encarna en la concepción de que el conocimiento supone una correspondencia entre la imagen del mundo y lo que este es. Y que esa imagen o modelo es común a todos, como una única manera posible y cognoscente de acceder al modelo único de verdad o realidad.

Percibir incluye otras maneras posibles de construcción subjetiva, a través de una experiencia perceptual que incluye las emociones, la manera propia e individual de construir mundo y percibir la realidad.

Nuestro lugar en el mundo está determinado por el modo en que lo vemos.

Al hacer imágenes también nos hacemos a nosotros mismos. Imágenes pintadas, dibujadas, actuadas, imaginadas, recreadas, etc... La imágenes nos permiten interactuar con nuestro entorno y estructurarlo según una variedad de ideas, sentimientos, fantasías y temores.

La imágenes construyen de manera vital a nuestro sentido de quiénes somos y a nuestros tratos cotidianos con el mundo. Hacer imágenes, crear imágenes, también puede ser el modo de crear un asensación de poder personal en ambientes amenazadores y hostiles, una manera de hacer cosmos del caos poblado de fantasmas.

La manera en la que percibimos las cosas, las imágenes no pueden explicarse por completo medianto procesos cerebrales y por la fisiología. Las imágenes ambiguas en las que alteran figuras y base demuestran que el que "ve" es activo y no pasivo en el proceso de percepción.

Profundizar nuestra comprensión de lo que vemos no es sólo un modo de aprender más sobre la precepción, o la mirada, es también un medio para comprender cómo somos manejados y condicionados por la cultura y el modelo representacionalista.

Percibimos imágines, construímos imágenes y pensamos nuestra experiencia de vida en "escenas"

Descubrir al "ver" es una forma de "multiplicación", es una manera perceptual y cognitiva de hacer rizoma.

"Depende, todo depende, de según cómo se mire, todo depende..."

Gra González

martes, 29 de julio de 2008

El encuentro en el juego


Cuando jugamos colectivamente en un encuentro grupal, la expresión dramática, el juego, el arte, la filosofía cotidiana, el pensamiento y la acción se conjuran ofreciendo una multiplicidad de efectos y afectos, generados en un espacios en donde "agenciamos" o nos "contagiamos" del otro y con otros, para devenir en nuevos seres, sin perder nuestra escencia y singularidad, sino que nos multiplicamos.

Al terminar cada encuentro dinámico con otros, expresamos lo vivenciado a través de lo que llamamos Resonancia, que es un breve texto escrito de la experiencia personal.

Comparto la Resonancia de una de las tantas experiencias grupales, para que juntos vayamos adentrándonos en la mágica y maquínica producción colectiva.


Resonancias

“Compartir los miedos para que no pesen, para que se aligeren sostenidos en las manos de otros… otros significativos, otros diferentes, otros iguales, otros y todos…. Todos como cuerpo, diverso y múltiple, heterogéneo, fuerte.

“Deseos… ¿cuáles? Los tuyos, los míos, los nuestros, los comunes, los generales, los particulares, los mismos o los diferentes. Deseos, como fuerza única, como cuerpo, uno solo, “deseo”, como energía que acontece en inconscientes conectados, por contagio, por sentidos unidos en un único sentido, que pone en acción esa unión de deseos transformada en “máquina deseante y productiva” , subjetividades que se conjuran conectadas por el goce de lo creativo, de lo lúdico.

Caminar a tientas, con los ojos cerrados, provocar al instintos que guía los sentidos, tocamos, olemos, percibir otros cuerpos, alteridad con dudas e in certezas, reeditan en el aquí, temores y alegrías, encuentros y desencuentros. Habilitar al cuerpo dormido de vergüenzas y pudores, al cuerpo de la represión, a burlarse de la cultura castradora y conectarse con otros cuerpos….cuanta piel con memoria adormecida!! que busca abrir los ojos en insoportable rebeldía y ver, justamente aquello que no se ve con la mirada.

Risas, muecas, rostros como chicos en ronda de juego…. Seres que se expresan sin palabras, que dibujan figuras en el aire, que se dejan ser….. caos, para producir cosmos, anarquía que promueve en el hacer a lo creativo.

Erotismo fluyendo en las palabras, en los gestos, en la música, en la comida sobre la mesa, en el sol que inunda, que calienta… Tal vez el placer de conectarnos…. Tal vez la necesidad de encontrarnos… tal vez la presencia de Eros como exultando a la vida…. al espacio prestado de a ratitos para dejar al adulto, y ser niño en el adulto…. menos censurado, menos moldeado, menos crítico, menos reprimido, menos ubicado, menos acorazado…

Mostrarnos desde otro, fantaseado, detrás de personajes de historieta, de hadas, princesas y bandidos, identificación de todos los deseos de ser por un ratito, quien no somos o somos de otra forma sin saberlo. Idioma del hacer, expresión de lo oculto, lo negado a la conciencia que casi siempre falsea y disfraza, producir el hecho estético del actuar sin pensar las palabras. Escenificar lo no dicho, lo que está, lo que se calla, como en un juego infantil en donde cada personaje habla de cómo nos sentimos, nos quieren? Nos rechazan? Quien soy?

Quién quiero ser? Todo se juega sobre un argumento prestado, múltiples significaciones danzando enmascaradas.

Dejarnos atravesar por el clima, por el devenir, por lo que fluye sin tanto acartonamiento; salirse de cliché, escapar al estereotipo, jugar con las voces, con los nuevos significantes, buscar un diccionario propio que dibuje nuestra individualidad, y compartirla, para sumarse así a otras individualidades, y multiplicar en nuevas lógicas, distintas y comunes…. Ser más moleculares e intentar que lo lineal, lo rígido no lo domine todo… hablar de sí, con otro argumento, salirse, para verse… y en el verse aprender a aceptarse, a permitirse no “ser” un otro, sino ser “uno” con otros…

Cerrar los ojos y rodar…. rodar sobre otros cuerpos, y dejarse sostener, abandonarse… volverse etéreo, ligero, gozoso, mezclarse en los latidos… y con los ojos cerrados, solamente sentir…. Las risas, la vibración corporal, las manos que contienen, que invitan a seguir rodando, que aplacan los temores… y exorcizan los fantasmas… como tribu en ritual de magia, miedo y goce, temor a la entrega… deseo a la entrega..

Ser por un rato, saqueadores de todos los permisos, como chicos, jugando a escondidas realidades y sueños, cómo chicos creciendo, siempre con otros, creando nuevas existencias, líneas de fuga que nos permiten discurrir entre certezas de una realidad inexorable, a la que solo podremos enfrentar si dejamos que este niño-adulto no se polarice, que devenga y desde ese lugar, desde allí mismo; transgredir juntos la improbabilidad del “no podemos hacer nada”

Sigamos intentando jugar a que sí se puede… a construir la risa colectiva…. No somos sin otros…. Y estamos: como un territorio, esperando ser inundados por otros ríos, por otros vientos, por otros territorios, para armar una gran cartografía de lo posible, unidos, contagiados… para entender que solo se es… siendo con otros.

Graciela González.